Todos hemos cogido una bolsa de plástico en un supermercado para introducir la fruta o la verdura que necesitáramos comprar. Lo que quizá no sabíamos es que esa bolsa se considera “ligera o muy ligera”, diferente de las que se entregan en caja, más grandes y más pesadas, para llevar la compra.

Pues bien, a partir de 2020, según el Proyecto de Real Decreto sobre reducción del consumo de bolsas de plástico, en lugar de las actuales, en las secciones de frutas, verduras, charcutería, carne, pescado o pan, entre otros, tendremos que utilizar una compostable o biodegradable, frente a recordamos, una ligera o muy ligera.

Este Proyecto de Real Decreto traspuesto de una Directiva Europea que obliga a los Estados Miembros a reducir el uso de bolsas de plástico de un solo uso por año y por habitante. Sin poner en duda la medida y compartiendo los objetivos, ya que somos conscientes del impacto que suponen las bolsas en el medio ambiente, sí que nos gustaría, como compañía del sector de distribución de alimentación y por tanto afectados, hacer algunas sugerencias sobre la adaptación de la medida.

Si se va a producir un cambio tan significativo, sería bueno cerciorarse de los beneficios medioambientales de una bolsa frente a otra.

Es importante realizar una función educativa previa enfocada a que el consumidor las gestione adecuadamente cuando se produzcan los cambios en el mercado.

Hay que valorar que para una gestión adecuada sería necesaria la implantación previa de la recogida selectiva. Es decir, usted en su casa tendría que depositar la bolsa compostable en la de desechos orgánicos, y ésta a su vez tendría que depositarla en el llamado “quinto contenedor” (para materia orgánica) que en la actualizad está muy poco implantado por los ayuntamientos. Si esto no se hace, y si la echamos al cubo gris que tenemos ahora, no habrá un impacto positivo en el medio ambiente que es lo que se busca con esta medida, acabando la bolsa compostable en el vertedero. Es más, en el caso de que las bolsas compostables se depositen en el contenedor amarillo es posible que los plásticos tampoco puedan reciclarse adecuadamente por la presencia de bolsas compostables.

En definitiva, que a la espera de que se cumplan las previsiones de esta implantación actualmente situada en el 2020 es recomendable no generar desfases en el sistema que puedan producir un efecto indeseado del mismo.

Como compañía queremos poner de relieve que las medidas se tienen que adoptar con garantías, por ello proponemos que nos demos un tiempo razonable para hacerlo. Y no nos restrinjamos a una única medida, intentemos buscar más alternativas que nos permitan dar cumplimiento al objetivo final que es mejorar el impacto en el medio ambiente.

DIA fue el primero en España y desde sus inicios, allá por 1979, en cobrar las bolsas de plástico sin que fuera un requisito legal, consiguiendo con eso la concienciación de nuestros clientes en el uso racional y responsable de este recurso.