Conocer a quién, el cómo y para qué son aspectos muy relevantes a la hora de colaborar con cualquier ONG. La sociedad, cada vez más exigente, demanda información sobre la actividad que apoya y el impacto de su aportación económica. No se trata de una cuestión de desconfianza, sino del reflejo de la actitud responsable del donante y su deseo de implicarse.

Esta mayor exigencia viene a acompañar un proceso de profesionalización y rendición de cuentas en el que las ONG llevan inmersas más de una década. Desde Fundación Lealtad, y dada nuestra experiencia en el análisis de entidades no lucrativas desde 2001, hemos detectado que la transparencia y las buenas prácticas se han convertido en herramientas fundamentales para garantizar la viabilidad de cualquier organización. Las ONG son conscientes que para mantener su actividad necesitan el apoyo de la sociedad. Tener respaldo social les permite sostener sus proyectos y este apoyo está basado en la confianza, que se construye con esa transparencia y ofreciendo información veraz y accesible a la sociedad.

Para tener el respaldo del ciudadano es importante mostrar y realizar una gestión transparente, que ponga a disposición de la sociedad la información que se le demanda. En este contexto, la comunicación se ha convertido en un aspecto fundamental: hay que comunicar lo que el donante y el ciudadano quieren saber. Hemos constatado que esto ha supuesto un cambio de comportamiento en las ONG, que han reforzado sus canales de comunicación. En particular, están aprovechando las redes sociales e internet para encontrar nuevas formas de llegar hasta sus donantes.

Ahora bien, lo importante no es parecer sino demostrarlo. Por eso, en 2015, la Fundación Lealtad presentó el Sello ONG Acreditada; una acreditación que permite a los donantes identificar qué entidades cumplen con los Principios de Transparencia y Buenas Prácticas que la Fundación propone. Nuestro equipo de analistas contrasta el cumplimiento de 9 Principios, que se articulan en más de 40 indicadores. A partir de una documentación extensa, se analizan aspectos como el buen funcionamiento del órgano de gobierno de la ONG para el cumplimiento de sus responsabilidades y el uso eficaz de sus recursos, si la entidad es sostenible y si su comunicación es fiable, así como la coherencia de sus actividades con su misión de interés general, entre otros aspectos.

Actualmente, más de 140 ONG cuentan con este Sello, que se solicita de forma voluntaria y tiene una vigencia de dos años. Se trata de entidades de toda índole, es decir, asociaciones y fundaciones de acción social, cooperación al desarrollo y acción humanitaria, y medio ambiente. Son organizaciones de diverso tamaño, de presupuestos inferiores a 100.000 euros y hasta 50 millones de euros, que desarrollan proyectos de atención a la infancia, mujeres, personas con discapacidad, inmigrantes y refugiados, personas mayores, etc. Y que trabajan también en ámbitos como la salud, la educación, la integración laboral y el voluntariado, entre otros. Aunque hay una gran tipología de organizaciones, existe un nexo común: consideran la transparencia y las buenas prácticas un valor fundamental y quieren transmitir este compromiso al conjunto de la sociedad. Las ONG acreditadas están autorizadas a utilizar el distintivo  en sus materiales de comunicación y captación de fondos, así como en memorias, páginas web, perfiles en redes sociales, publicidad o boletines.

A través de este tipo de herramientas, queremos apoyar a las ONG e incrementar las colaboraciones entre las organizaciones y los donantes, tanto de particulares como institucionales. El hecho de someterse a un análisis independiente y obtener un Sello ayuda a construir esa confianza que tanto necesitan las entidades y cumplir las exigencias de información de los donantes. En Fundación Lealtad, los donantes pueden consultar los informes de transparencia de las ONG que acreditamos.

Patricia de la Roda, directora general de Fundación Lealtad