Los pasados días 26 y 27 de septiembre el grupo DIA celebró en Madrid su Convención Internacional de Dirección. Esta reunión de directores estuvo centrada en la inmediatez de un futuro cargado de importantes cambios en los mercados y en su impacto en el negocio y en el consumidor. La transformación digital es mucho más que el comercio on line y ya hoy está generando un profundo cambio en el sector retail que como toda revolución o cambio de calado conlleva amenazas y oportunidades.

Situándonos en las primeras y mirando fuera de las fronteras europeas vemos cómo los grandes operadores en el mercado digital están provocando el cierre masivo de los formatos de comercio minorista más tradicionales o extendidos hasta la fecha, pero sobre todo vemos que hay un consumidor que evoluciona en su manera de consumir y que utiliza, cada vez más, herramientas que hasta hace poco tiempo le eran desconocidas. Como dato para la reflexión pensemos que el iPhone surgió hace 10 años. Hoy existen 3.000 millones de iPhone en el mercado, y en 3 años se espera que sean más del doble. Los grandes operadores digitales dominan el uso de estas herramientas y de cómo llegar hasta el consumidor a través de ellas. Pero no nos engañemos, además, hacen grandes inversiones en precio que tienen como objetivo dominar las categorías, ya que su tamaño se lo permite.

En los mercados más avanzados se suele decir que el “futuro digital es una realidad”. Si nos acercamos a China, por ejemplo, donde Internet no es solo una posibilidad para realizar compras “on line” sino que el desarrollo de grandes los Market Place supone una nueva forma de vida para los consumidores, nos adentramos en un universo donde estos mercados son empleados para descubrir productos nuevos, comparar precios, o establecer una forma abierta de diálogo con el mercado. En China es impensable no poder hacer una compra a través de un móvil, o no pagar a través de él.

Si nos trasladamos a EEUU enfrente tenemos un enorme operador, que tiene como objetivo ser la compañía que más se centra en el consumidor. Ser el preferido en el retail. Un retail que abarca todo lo consumible, incluida la alimentación.

En ambos casos hablamos de operadores que superan en mucho el tamaño de cualquiera de los operadores europeos. Hablamos de capitalizaciones bursátiles que superan los 400.000 millones de euros. Compárese esta cifra con la de cualquier operador europeo, o más allá, con el total del mercado español. La comparación lleva ineludiblemente a hacer una reflexión sobre si está Europa preparada para una revolución ya presente que le viene de fuera y si sus operadores van a tener capacidad para competir. La realidad es, como hemos visto, que la capitalización es muchísimo más baja, su capacidad de compra es casi ridícula en términos comparativos y la velocidad del cambio en Europa es mucho más lenta. Tal vez los múltiples e históricos intereses lleven a que los árboles no dejen ver el bosque.

No todo son amenazas, existen oportunidades; la tecnología y las redes nos permiten acceder al conocimiento para poder competir y seguir estando al lado de ese consumidor que cambia de manera constante. Pero para poder competir y para poder alcanzar esas oportunidades debemos dejar de mirar hacia atrás, a espacios limitados. El mercado es amplio y debe ser libre. Las alianzas son necesarias y se deben eliminar trabas. No perdamos el tiempo porque perderemos la oportunidad. El futuro es hoy y estos operadores lo saben.