Esta es la historia de un contagio, un contagio en positivo. Hace varios años Fundación Theodora transmitió a Grupo DIA su ilusión por un proyecto y  una forma de hacer las cosas que rompía con lo establecido. Se trataba de la no fácil tarea de cambiar el enfoque de las diferentes enfermedades que llevan a miles de niños a ingresar en los hospitales de toda España, y de cómo convertir su estancia en algo más agradable. Y como no podía ser de otra manera, Grupo DIA se dejó contagiar.

La idea era sencilla. Fundación Theodora consideraba que no sólo la medicina ayuda a que los niños se sientan mejor, y apostaba por el apoyo emocional como elemento clave para la curación. El uso del humor como elemento de humanización recibiría una importancia progresiva en el entorno hospitalario dentro de este proyecto, considerando igualmente importante tanto el bienestar físico como el emocional y psicológico. Y lo lograron gracias a sus famosos Doctores Sonrisa. Estos simpáticos personajes, artistas habituados a trabajar en el ámbito de la infancia o la adolescencia, visitan de forma individualizada a sus pequeños pacientes de habitación en habitación para abrir en ella una ventana de aire fresco que despeje el tedio y la preocupación que supone una estancia hospitalaria. De esta manera, los Doctores Sonrisas acompañan tanto a los niños y adolescentes como a sus familiares antes y después de ser intervenidos quirúrgicamente con el fin de reducir el estrés físico y emocional que se produce durante este proceso.

Pero en este contagio, Grupo DIA quiso ir más allá y mutar el virus de la solidaridad que le había transmitido Fundación Theodora hacia algo aún más grande. Así, propuso crear una iniciativa que ayudara a estrechar lazos entre los hijos de sus empleados, los hijos de sus clientes, y los niños y jóvenes hospitalizados, y a beneficiar a éstos últimos de forma directa. De esta manera nació el concurso creativo ‘Que tengas un buen día’, una iniciativa con la que premiar la creatividad de miles de niños de toda España mediante un reto: convertir cada dibujo recibido en una visita de los Doctores Sonrisa y mejorar la estancia de todos ellos por medio del humor, la ilusión y el arte.

Motivos no faltaban. Desde que despertamos por la mañana y hasta que nos vamos a dormir, cada día, suceden un montón de cosas que nos hacen sonreír. Algunas de ellas son muy pequeñas, insignificantes, y, sin embargo, ¡consiguen que tengamos un buen día! Estemos donde estemos, hagamos lo que hagamos y pase lo que pase, siempre hay motivos para ilusionarse y ser feliz. Y, además, cuando sonreímos lo podemos contagiar a los demás. Así, este nuevo virus trataba de crear una cadena invisible de felicidad que traspasara muros, edificios, fronteras y ciudades enteras. Y se logró. Más de 4.000 participantes de toda España explicaron de forma gráfica qué era para ellos un buen día y mejoraron los días de muchos de los que estaban hospitalizados.

Y el contagio siguió extendiéndose y la implicación de los participantes fue tal que, antes de diseñar la segunda edición de este concurso, los propios participantes de la primera ya estaban demandando fechas de lanzamiento de esta nueva entrega. Y tanto DIA como Fundación Theodora recogieron el guante. De tal manera y hasta el próximo 20 de noviembre, coincidiendo con el Día Internacional del Niño, se lanza esta nueva fiesta de la creatividad solidaria de la que ya ha comenzado la recepción de trabajos. De nuevo, la participación en este concurso de dibujo está abierta para niños y jóvenes  de entre 3 y 17 años. Si queréis que vuestros hijos formen parte de esta simpática acción podréis  informaros a través del siguiente enlace sobre cómo participar y hacernos llegar su dibujo.

https://tutienda.dia.es/que-tengas-un-buen-dia

Es hora de sacar punta a los lápices de colores y combatir el aburrimiento. No sólo el de los artistas que plasmarán a través de una lámina su concepto de qué es un buen día, sino también el de miles de niños que, por circunstancias, pasan sus días dentro de un hospital. Con vuestra ayuda, seguiremos contagiando el virus de la alegría.